Aportes desde la Mesa de Diálogo ALAFAL – El Comercio
Lima, agosto de 2025
La reciente mesa de diálogo ha puesto en relieve la grave problemática de la anemia en el Perú, consolidando un llamado urgente a la acción intersectorial y sostenible. Estos fueron los 10 puntos más relevantes discutidos:
- La anemia infantil es una emergencia de salud pública con impacto estructural.
Con más del 43 % de los niños menores de 3 años afectados a nivel nacional —y cifras que superan el 60 % en algunas regiones—, la anemia compromete el desarrollo cognitivo, psicomotor y productivo del país. No se trata solo de un marcador clínico: es una alerta social con consecuencias irreversibles si no se actúa de manera sostenida.
- La deficiencia de hierro en los primeros 1 000 días de vida deja huellas que no se revierten.
Aunque los niveles de hemoglobina puedan recuperarse posteriormente, el daño neurológico y psicomotor generado por la falta de hierro en etapas críticas del desarrollo no es reversible. Prevenir es la única vía real para garantizar el pleno desarrollo humano.
- La respuesta debe ser preventiva, masiva y articulada desde la etapa pregestacional.
No podemos esperar a diagnosticar anemia para actuar. La intervención debe iniciar en la mujer en edad fértil, continuar durante el embarazo y mantenerse en la infancia temprana. La anemia es la expresión final de una cadena de deficiencias que debemos interrumpir desde el origen. Es fundamental no esperar a la aparición de la anemia (que es la expresión final y la «punta del iceberg»), sino abordar proactivamente la deficiencia de hierro
- La salud materna es un eslabón clave en la cadena de prevención.
Cerca del 50% de mujeres gestantes llegan a su primer control prenatal con anemia. Esto evidencia que la prevención no está llegando a tiempo. El diagnóstico precoz, el tratamiento adecuado y la suplementación sostenida en madres son esenciales para evitar que la anemia se transmita de generación en generación.
- No todo exceso es salud: desmitificar al niño “gordito” es urgente.
La coexistencia de sobrepeso y desnutrición es una realidad peligrosa. Un niño puede presentar obesidad visible y, a la vez, tener carencias severas de hierro y otros micronutrientes, generando una combinación de riesgos metabólicos y de desarrollo neurológico.
- La industria farmacéutica ética es aliada en la prevención y tratamiento de la anemia.
ALAFAL y sus laboratorios asociados no solo desarrollan soluciones terapéuticas esenciales, eficaces y segurascomo el hierro polimaltosado, sino también innovaciones como productos fortificados (arroz, harinas, snacks) y campañas de educación sanitaria. Su compromiso con el acceso equitativo y la información confiable es parte de una visión de salud pública sostenible.
- El Estado debe liderar con políticas públicas sostenibles y multisectoriales.
La lucha contra la anemia debe institucionalizarse como política de Estado, con liderazgo claro del Ministerio de Salud. Se requiere un plan articulado, intersectorial e intergubernamental, involucrando a diversos ministerios (Salud, Educación, Economía, Inclusión Social, Vivienda, Transporte) y a todos los niveles de gobierno.
- La educación es un motor de cambio cultural y sanitario.
Combatir la anemia implica informar de forma pertinente a profesionales de la salud, madres, familias, líderes comunitarios y escolares. Los mensajes deben ser accesibles, culturalmente adecuados y persistentes para fortalecer la adherencia y la conciencia sobre el tratamiento y la nutrición.
- Cultura alimentaria local + innovación = prevención efectiva.
Las estrategias nutricionales deben partir del entendimiento profundo de cada comunidad: sus hábitos, alimentos disponibles y creencias. Promover productos como el arroz fortificado o el uso de superalimentos locales permite una prevención real, cercana y sin resistencia cultural.
- La corresponsabilidad es la única vía para erradicar la anemia.
Este problema no tiene una sola causa ni una sola solución. Combatir la anemia es una tarea de todos, que requiere la institucionalización del compromiso de todos los actores: Estado, la industria farmacéutica, los profesionales de la salud, la sociedad civil organizada y los medios de comunicación. Solo con un compromiso compartido y sostenido podremos romper el ciclo de la anemia y construir un futuro con igualdad de oportunidades desde los primeros días de vida.
